Alumnos y talleres de fotografía, ilustración y pintura comparten cómo cambió su forma de mirar piezas, superficies y líneas de producción.
El curso de macro me enseñó a leer el metal como si fuera un mapa. Ahora sé dónde poner la luz para que un tornillo cuente una historia.
Alejandra Diaz Aguilar, fotógrafa de productoLlegué con miedo al dibujo de máquinas. Las prácticas de proporción y sombreado me dieron una rutina clara que aplico todos los días en el taller.
Andrea Hernandez Aguilar, ilustradora industrialNunca había pensado que una rejilla de ventilación pudiera ser el punto de partida de un cuadro. El ejercicio de composición cambió mi manera de pintar.
Laura Sanchez Mendoza, pintora y docenteLa biblioteca gráfica y los proyectos de composición me dieron estructura. Cada videoclase termina con una tarea concreta, no con teoría suelta.
Marta Aguilar Torres, estudiante de diseño